Santo Domingo: – El lamentable fallecimiento de Estela Capano en Azua, envuelto en un manto de tristeza, da por concluida la yunta sentimental de la dama de abolengo Estelita Capano, con el príncipe del humor Aquiles Toirac. Esta, la que mantuvo el mérito durante años de ser paradigma, tanto en el gran Santo Domingo como en Azua, del mejor testimonio de vida sana.
Estelita, quedará como marca indeleble entre vecinos y familiares que convivieron con ella.

Era hija biológica del hacendado de raíces genealógicas italianas, Antonio Capano y la hermosa doña Iris Ogando, la dama que en su juventud le insertó la musa al poeta Héctor J. Díaz, para que éste le escribiera su mejor inspiración «que nadie me quiera y nadie me conozca«.
Tanto la sociedad ocoeña, encabezada por la familia Isa, que fue su amiga eterna, como también el pueblo azuano, le rinden un tributo de gratitud al extraordinario ser humano que despiden.
Este periódico, Los Remedios de Azua, comparte también ese homenaje post Mortem y expresa sus más sentidas condolencias a sus hijos; Aquilín y Roxina, a sus hermanos Cuqui y Virginia, así como a los demás familiares.
Que En Paz Descanses Querida Hermana.

