Nada ha importado que Luis Vargas durante su gestión de gobernador de la provincia de Azua, haya engabionado la parte del río donde ya bajan juntas las aguas de Irabón y Las Yayitas.

Que la exgobernadora Grey Pérez Díaz haya construido el puente en la zona norte de la cañada San Miguel.
Que también ella haya construido unas viviendas decentes que fueron donadas a residentes que vivían en condiciones de pobreza. Las cuales, aunque se ponga en duda, han producido en gran parte entre los vecinos, lo que en Economía se llama efecto de demostración.


También, es justo destacar que durante las gestiones de Hidalgo como alcalde, la construcción de los puentes sobre la cañada la zanja de Los Carraus; exactamente, en las calles General Pedro Santana, Rocco Capano y Las Carreras ha facilitado a los residentes del emblemático barrio La Bombita y todos sus guetos, comunicase con la civilización, y en especial con el comercio y el mercado público, sin tener que salir por la carretera Sánchez como se hacía antes.
El mismo Hidalgo construyó en la calle A del corazón del sector San Miguel, un puente que les ha facilitado a los que allí habitan el tránsito libre de peligro.
No todo está perdido. Hace diez años que el 98 % de las viviendas de San Miguel, eran de piso de tierra y paredes y techos de hoja de lata; Hoy la realidad es otra. Ese porcentaje de un 98% ha bajado significativamente, se puede decir en un 80 por ciento.
No olvido que una vez llevé al agrimensor Watermon Pineda al barrio, para que resolviera una avería en la tubería del agua y me dijo cuando cruzaba, repito el barrio San Miguel: «Chito tú me has traído a una fábrica de pobreza».
La solución está en que un gobierno conecte el barrio San Miguel con el subcentro UASD. Que se lo quitemos al paraje Ramblazo de la sección Higüerito.

