La primera es que la cara de la imagen que está en el jardín del parte norte contiguo al templo es según la opinión de importantes historiadores, que es nada y menos la del rostro de la hija del presidente Buenaventura Báez.

todo lo que pareció ser la compensación al presidente que él mismo se atribuyó, por haber sido el que mayor aportó en la edificación de la iglesia.
le sigue, haber utilizado al campanario la guardia del general Zenón ovando durante el pleito del doce (12) para desde allí matar al oficial de las lides del general Luis Felipe Vidal, el mocano Chuchú Camejo. la última según comenta el defensor del pueblo licenciado Julián Paula, haber llevado las campanas de la iglesia para Higüey por disposición de un príncipe del clero católico, quien en principio se asegura se negó a llevárselas.

profanaciones visibles durante años en la iglesia los remedios de azua
pero, aprovecharon y fue lo lamentable que el padre escarboro Eduardo McLarty ya era párroco en hato mayor del rey y no en azua y además que éste alegó que pedrito Suazo en sueño se lo había solicitado; en vista de que si no se lo pedía, el arzobispo Meriño le llevaba la cabeza conforme al decreto de san Fernando.
tengo los méritos para todavía mandar porque poseo los títulos de propiedad de la iglesia a nombre mío por yo tener décadas de sepultado en el salón principal del templo esperando la resucitación de los muertos.
esas campanas durante un siglo se convirtieron en reloj público. cuando daban la hora se escuchaba en toda la parte urbana de azua. eso fue posible porque la población era tan pequeña que al norte estuvo por años limitada por la calle general pedro santana, al sur la calle Tortuguero, al oeste calle independencia y al este 3o de marzo con algunas viviendas que formaban el sector pajarito.
el reloj del campanario lo arreglaba don Medardo Freites con la ayuda de un muchacho quien le llevaba la caja de los hierros hasta el tercer nivel. don Medardo era hermano biológico de los empresarios Abelardo y Próspero Freites, propietarios estos del negocio que operó con la razón social Freites & hermanos en lo que es hoy el edificio de la alcaldía municipal. ahí tenían también ellos, una talabartería donde producían pieles con agua del pozo que el alcalde Ruddy González restauró.

profanaciones visibles durante años en la iglesia los remedios de azua
Los hijos y nietos de Medardo Freites han sido de los mejores técnicos de oficios en Azua.
Finalmente, un potentado jefe le susurró a otro al oído: «el sonido de esas campanas debe oírse en la Basílica de Higüey, porque ahí es seguro que sea escuchado con frecuencia por una congregación que no cree en el Dios de Mujica y Espinoza».

