Toda República Dominicana en la década de 1940 desarrollaba, en cuestiones de cultura y epopeyas patrias, igual que en el mundo de la medicina, deportes y la carrera de derecho. Se cuenta que en un hogar del barrio se notan singulares trajines que alteran la normal cotidianidad de la familia. Luisa Alcántara Reyes, la bella dulce madre, toda una luminosa constelación de virtudes, madre de su primer hijo, está con dolores de parto y espera a su criatura fruto de sus amores con el señor Bienvenido Mañón Sánchez y quien luego llevará el nombre de Sócrates.

Su padre, mejor conocido como “Minino Mañón”, un microempresario de la plaza de Azua, de reconocida inteligencia, también de júbilo por el niño que iba a nacer. Sócrates Mañón Alcántara nace en el sector Pueblo Arriba, hoy llamado “La Placeta” de Azua, el 24 de mayo de 1939.
A finales de la década de 1930, nacían niños con deseos de superación que después en su adolescencia daban señales de ser sobresalientes, hubo un caso entre ellos que no se trató de un pueblerino del montón azuano, sino que en su vida de estudiante su pasión fue destacarse como discípulo aventajado de Hipócrates.
Cuando le llegó a Sócrates la edad de ir a una de las pocas escuelas que existían en la región de Azua en que vino al mundo, resulta que, providencialmente, está cerca de su hogar. Tuvo la obsesión de saber, aprendió a leer con suma rapidez y con la lectura dominó la escritura. Todas las materias le fascinaban.
Quien suscribe, recuerda cuando el doctor Sócrates Mañón, quien inició en la escuela Bartolomé Olegario Pérez, (Los Tanques), en su primer día de clases, llegó llorando y que el profesor Hernán Pérez lo cargó en sus brazos, gesto que le produjo un amor profundo por toda la vida a la escuela.
Sócrates Mañón Alcántara se graduó de Doctor en Medicina por la Universidad Autónoma de Santo Domingo, el 7 de agosto de 1964 y realizó su pasantía de ley en el Hospital Juan Pablo Pina de la ciudad de San Cristobal, desde octubre 1964 hasta julio de 1966.
Realizó la especialidad de Endocrinología en la Universidad de Montpellier, Francia, también otros postgrados en otras academias de fama internacional que lo convirtieron en un recurrente panelista invitado de varios congresos del universo, y en uno de los diabetólogos más famoso de la República poniendo a su Azua de Compostela en la cumbre de la historia nacional. Es considerado uno de los Padres de la Medicina Moderna por sus prácticas de excelencias en el campo de la salud.
De su primer matrimonio con la Licenciada Melkis Guzmán, de la ciudad de San Cristóbal, nació Sócrates Miguel Mañón Guzmán eminente oftalmólogo.
Finalmente, valoró de privilegio haberse casado en segundas nupcias con la licenciada Hilda Taveras, una distinguida dama de la sociedad de Moca.
Le sobreviven además de su esposa, sus hijos: Karina, Edgar, Paola, Cristhian, Sócrates David notables en el mundo empresarial y los destacados médicos Dr. Sócrates Miguel Mañón Guzmán Oftalmólogo, antes mencionado, y Edgar Mañón Taveras Endocrinólogo.

