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El liderazgo de los muchachos

Siempre han trabajado por su gremio, el Colegio Dominicano de Periodista (CDP). Nunca la palabra no ha sido excusa para abandonar a su suerte a uno que otros colegas periodista, cuando así han solicitado ya sea una ayuda o la solidaridad cuando se ha necesitado, y ahí están las múltiples notas de prensa.

Rafael Santos
El autor es periodistas. Reside en Salcedo

Olivo De León, Aurelio Henríquez, Carlos Suero, Félix Parra, Francis De León, mi querido profesor Julián Sosa, Mercedes Castillo y José Alfredo Espinal, así como todos aquellos marcelinistas que forman parte de la plancha del triunfo, son profesionales de la comunicación, con toda una vida a favor de su clase, aún en las peores condiciones.

Hoy, el CDP es una entidad fuerte, con luces propias, pero sobre todo, es una institución creíble, y todo ello gracias al titánico esfuerzo de quienes convencido de su destino, buscan afianzar aún más su líderazgo por otro periodo, el cual estamos totalmente convencido, al igual que más del 70 por ciento de la clase periodística, también lo está, de que en el próximo certamen gremial, los ganadores serán los muchachos de este lado.

Soy marcelinistas por convicción. Soy amigo de los amigos. Soy un guerrero fiel a los mandatos de aquellos que como Olivo, Aurelio y los demás muchachos, son  personas a las cuales respeto y admiro por tener siempre delante la verdad como escudo y su ética siempre brillante como un sol de medio día, el cual con la buena moral  también como Yelmo, izan sin descanso la bandera de la lucha por un CDP que no se dejará intimidar, aún con todas aquellas bajezas que algunos han tratado de inyectar a los ilusos, solo por no aceptar que en las contiendas los gladiadores van a perder o a ganar.

Finalmente, hacemos un llamado a la clase periodística nacional, para que en este tramo final, desoigan las mentiras, las indelicadezas de quienes  por estos y otros medios, han estado, no haciendo propuestas como los susodichos, sino que como la edénica serpiente aquella, están tratando de confundir con sus cizañas a una clase que desde ya sabe perfectamente, que en estos tiempos modernos, los inteligentes y sabios jamás retroceden ante el llamado para continuar la senda de un desarrollo como el que garantizan los muchachos del Movimiento Marcelino Vega.