El poblado Las Lomas que hoy tiene categoría de Distrito Municipal, fue fundado mayormente por refugiados de la ciudad colonial, que huyeron de allí, en condiciones muy precarias para por lo menos salvar la vida del terrible terremoto que originó la tragedia el 18 de octubre de 1751.

Se cree, además que fue habitada en cierta ocasión por dominicanos de Hincha, cuando esta ciudad que era de Azua pasó a ser territorio haitiano. Es la razón por la cual en el barrio la «Otra Banda» que el río Irabón borró, existieron en abundancia familias de apellido Mañón, Naut, Sención, Rossó y Herrá.
A base de una agricultura rudimentaria, e ingenios de caña de azúcar artesanales que aprendieron del lugar de su origen, hoy Pueblo Viejo, la comunidad ha sobrevivido en el tiempo, con un futuro de crecimiento económico y social halagador porque es, la población de Azua no urbana, que posee más estudiantes inscritos en universidades.
Para ese average obtenido, se pueden considerar de héroes por las penurias vividas de estudiantes de ambos sexos de Las Lomas, en pensiones en peores condiciones que el ahora licenciado MIGUEL ROSSÓ dirigió con tres pulmones en el barrio EL MIAÍTO del gran Santo Domingo. Entonces por qué las actuales autoridades de nuestro pueblo, excusando a la senadora doctora Lía Díaz que no es culpable de que el proyecto del puente sobre el río Irabón de las Lomas lo haya engavetado un funcionario de rango menor.
Pienso, que no es de humano que los estudiantes que dejan de ir a la escuela de Villa Esperanza y los pacientes que también residen en Las Lomas, mueran por no poder cruzar el Río Irabón durante sus prolongadas crecidas; mientras que se acaban de invertir en las Clavellinas que no está de todo malo, un hermoso lugar para tomar fotos, cuando no es prioritario de cara a la desgracia ya endémica que sufre la comunidad que es parte del municipio cabecera de Azua.
No sé qué civilizadamente debemos hacer para que esa desgracia se resuelva. Profesor Bernardo Sención, coja la batuta que ya HORACIO cayó’

