En justicia, en la mayoría de las veces se complica destacar méritos en políticas públicas y servicios.

Sin embargo, aunque se caigan en errores humanos, nunca sería de todo malo, atreverse a dar nombres de aquellos que por el desempeño que han tenido en sus funciones, aunque sea en el caso de la minoría, han alcanzado el rango de figura en el ámbito específico de la excelencia en materia de gerencia pública o en la de vocación de servir.
Pero aterrizando en Azua se complica todavía más, en vista de los cambios urbanos que esta provincia ha experimentado durante su historia, sobre todo después de haber sido fundada.
Algunos de ellos, tuvieron una visión integral logrando planear mejores entornos como forma de garantizar zonas habitables para una población que amenazaba con ir creciendo en busca de lograr un mejor bienestar para sus habitantes.
Con sus aportes, estos dignatarios siempre pensaron en mejorar la calidad de vida de los azuanos, planificando, diseñando y a la vez gestionando un mejor desarrollo, pensando siempre en asentamientos futuros, tomando en cuenta sus necesidades más urgentes.
De manera extraña, para algunos compendistas, contradictoriamente, hasta a veces pienso que la historia taína la han satanizado y la de la colonia la han minimizado. Entonces, obviamente estamos obligados a empezar a citar nombres de estos urbanistas de la Colonia por sus aportes a Azua, aceptando el riesgo de que poder equivocarnos.
Por tanto, iniciamos preferentemente con Hernán Cortés, Diego de Velázquez, Melchor de Torres, Juan Bautista Vicini, Luis Felipe Vidal Ledesma, Luis Pelletier, Rafael Leónidas Trujillo, Joaquín Balaguer, Luis Ovidio Sención Féliz, Gaspar Vílchez Suero, Hipólito Mejía, monseñor José Grullón Estrella, Danilo Medina, Ruddy González, Rafael Hidalgo Fernández, y Luís Abinader.

