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ARTÍCULO DE PORTADA: La visita de Hipólito a Danilo

El expresidente Hipólito Mejía hace unos días visitó al expresidente Danilo Medina en su residencia y de lo tratado allí sólo ha salido a...

Al PLD

InicioOpinión¡Pero a falta de pan, circo!

¡Pero a falta de pan, circo!

La decisión del doctor Abinader emitir dos decretos destituyendo y suspendiendo a varios funcionarios de su gobierno por supuestas irregularidades en el ejercicio de sus funciones fue a nuestro modo ver una medida precipitada y excesiva.

Me refiero a la destitución de Hugo Beras por el contrato suscrito entre el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y la razón social Transcore LATAM, S.R.L para la mejora del centro de control de tráfico y la red semafórica del Gran Santo Domingo tras encontrarse indicios de irregularidades en el proceso de licitación llevado a cabo para tales fines.

El otro caso es la destitución de Porfirio Peralta como director general del Consejo Nacional de Promoción y Apoyo a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Promipyme), además de colocar una suspensión provisional a la directora general del Acuario Nacional, Wanda García.

Desde luego, que no soy quién para cuestionar las decisiones que tome un presidente, pero en este caso, es necesario hacerlo, por entender que en la misma hay una pesada carga de injusticia e inobservancia al debido proceso.

Es un asunto de justicia, de conciencia y de la aplicación correcta de las leyes y reglamentos jurídicos vigentes en la República Dominicana, Más nada, No es correcto que esos ciudadanos hayan sido condenados al oprobio de manera anticipada. Eso no puede ser.

El presidente de la República con esa acción más que enviar una señal de corrupción cero en su gobierno y mínimo ruido en su gestión, lo que hace es dañar reputaciones y sepultar carreras políticas y eso no justo.

Un jefe de Estado por más presión mediática que reciba y más deseo de reelegirse que tenga, jamás debe poner de lado lo que establece el código de ética gubernamental y la Ley de Función Pública al momento de tomar una acción de esa naturaleza.

Quiero dejar claro, porque sé en el país en que estamos viviendo, que a ninguno de los tres ex funcionarios mencionados en este trabajo son conocido por este periodista, es decir, no he tenido el gusto ni el disgusto de conocerlos.

De manera que lo institucionalmente correcto era esperar el resultado de las evaluaciones y recomendaciones de los organismos correspondientes, en este caso el Ministerio de Administración Pública, Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental y a partir de ahí actuar.

Insistimos, en que fue una medida precipitada y excesiva destituirlos, porque según lo que hemos investigado, consultado y estudiado sobre los procedimientos sancionadores de esas entidades, lo que procedía según los indicios hallados hasta el momento, no era una desvinculación total o parcial de su cargo, sino una amonestación de primer o segundo grado¡ Pero a falta de pan, circo!