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Mitra, el dios del antiguo imperio romano

Por Federico Cabrera

Mitra es un dios que es conocido y venerado desde muchos siglos antes de Cristo, principalmente en la antigua Persia y en La India. Mitra, el dios del antiguo imperio romano, también nació de una mujer virgen, fue adorado por pastores, resucitó después de muerto y ascendió al cielo.

EL AUTOR: es periodista, escritor e historiador. Reside Santo Domingo

El culto al dios Mitra aparece tanto en los libros Veda, de La India, como en el Avesta, colección de textos sagrados de la antigua Persia.

Cuenta la historia que la reforma emprendida por Zoroastro intentó eliminar el culto a Mitra, pero no lo logró, y la veneración permaneció en la religión popular de Irán.

Tardíamente, Mitra fue incorporado al panteón del Imperio Romano, del que llegó a ser una de las religiones más populares, sobre todo entre los militares.

Los estudiosos han detectado muchos elementos en común en la historia de Mitra y la de Jesucristo, al extremo de que algunos han llegado a insinuar que, en cierta medida, el cristianismo es un plagio de la religión persa.

Entre las similitudes entre Jesucristo y Mitra está el hecho de que Mitra nació el 25 de diciembre en una cueva y unos pastores fueron a adorarlo y entregarle regalos.

Además, la madre de Mitra era una virgen, llamada «madre de dios».

Otro elemento a destacar es que Mitra era un lazo de unión entre Dios y la gente, y después de enseñar en la tierra, ascendió a los cielos, lo mismo que se dice de Cristo.

Como si esto fuera poco, Mitra fue enviado a la Tierra a sacrificarse con la finalidad de redimir a la humanidad, igual que Jesús.

De igual manera, el viaje de Mitra con el toro sobre los hombros, a algunos les recuerda el viacrucis del Evangelio cristiano, es decir, la ruta dolorosa de Jesús con un pesado madero en el hombro, rumbo al monte donde iba a ser ejecutado.

Igual que los cristianos, los mitraístas creían en la resurrección de los muertos, en la comunión con pan y vino, en el cielo y en el infierno.

Nomenclatura de mitraísmo y cristianismo

A finales del siglo 3 de la Era Cristiana o Era Común, se fundió la religión mitraica con el culto al “Sol Invictus”, vieja práctica religiosa romana.

Posteriormente, en el año 274, el emperador Aureliano oficializó dicha nomenclatura religiosa, y desde entonces cada 25 de diciembre se celebraba el festival del “Natalis Solís Invicti (el nacimiento del sol invencible)”.

Conforme a la creencia tradicional persa, india y romana, Mitra nació en la noche más larga del año, simbolizando el nacimiento de la luz y la esperanza, así como la renovación de la naturaleza.

A finales del siglo 3 de la Era actual, comenzó a decaer el mitraísmo, debido a la fuerte competencia que le hizo el cristianismo, apoyado por el emperador Constantino «El Grande».

A la decadencia del mitraísmo también contribuyó mucho el hecho de que esa religión excluía a las mujeres, mientras que el cristianismo les daba derecho a participar.

En el siglo IV, el cristianismo desplazó completamente al mitraísmo y se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano.

Luego, en el año 391, el mitraísmo fue prohibido oficialmente, aunque su práctica se mantuvo de manera clandestina durante algún tiempo.

Los mítreos, una especie de cuevas donde cabían unas 30 o 40 personas, acabaron siendo las criptas de muchas iglesias cristianas.

Semejanza entre Cristo y Krishna

Pero además de lo que ocurre con Mitra, Jesucristo también tiene mucha semejanza con Krishna y con Horus.

Krishna, el dios de La India, nació de una mujer virgen, su padre fue un carpintero y su parto fue asistido por ángeles, pastores y hombres sabios que le entregaron como regalo oro, mirra e incienso.

Además, fue perseguido por un tirano que asesinó a miles de niños.

De igual manera, Krishna era de ascendencia real, fue bautizado en el Ganges, hizo milagros y maravillas, resucitó a muertos y curó a leprosos, a ciegos y a sordos.

Krishna predicaba en parábolas, enseñando la caridad y el amor, vivía pobre y quería a los pobres, además de que se transfiguró frente a sus discípulos.

Algunas leyendas relatan que Krishna fue crucificado en un árbol, y que después de muerto se puso en pie y ascendió a los cielos.

Según la creencia popular, Krishna regresará un día para luchar contra el Príncipe del Mal que desolará la Tierra.

Cristo y Horus

En cuanto a Horus, la versión egipcia de su leyenda es muy similar a la de Jesús, pero muchísimo más antigua; miles de años antes a la de Jesús.

Horus nació de la virgen Isis, más o menos el 25 de diciembre, en una cueva.

Según la creencia popular, el parto de Isis fue anunciado por una estrella y la parturienta fue atendida por tres hombres sabios.

Siendo niño, Horus fue un prematuro maestro en el templo y fue “bautizado” a los 30 años de edad.

También, llama mucho la atención que Horus tenía 12 discípulos, hizo muchos milagros, caminaba sobre las aguas, se transfiguró en una montaña, fue crucificado y sepultado y luego resucitó.

Ahora bien, ¿cómo se explica la existencia de tantas similitudes entre Cristo, Mitra, Krishna y Horus?