Santo Domingo:- La campaña electoral dominicanas a de las elecciones presidenciales y legislativas del próximo domingo, es atípica por demás, llegó este jueves a su final con marchas y presentaciones televisivas de los tres principales candidatos a suceder al presidente del país, Danilo Medina.
El tradicional período preelectoral dominicano, caracterizado por concentraciones y caravanas durante varios meses, esta vez se vio reducido a su mínima expresión debido a la pandemia del coronavirus que, incluso, obligó a mover la fecha de los comicios, originalmente programados para el 17 de mayo.
Esta campaña realmente no ha habido forma de cuantificar su costo entre otras cosas, por el hermetismo con que se han manejado los partidos políticos, cuyas fianzas y procedencia so un misterio.
La ley de partidos, obliga a las organizaciones políticas dar detalles de sus gastos ante la Junta Central Electoral, organismo que regula las elecciones en República Dominicana.
En consecuencias las organizaciones políticas han financiados sus campañas con fondos públicos y privados, según se ve, no importa la procedencia y esta campaña ha estado matizada por las denuncias de que el narcotráfico ha permeado las estructuras de los partidos, algunos de ellos, tras las rejas pedidos en extradición por los Estados Unidos, otros por sus operaciones en el país.

