Es de amplio conocimiento que los historiadores importantizan más la llegada de los descubridores a lo que hoy se le llama continente americano, a lo que fue la eliminación de una raza por otra. Tanto es así, que muchas personas pecan de inocentes cuando no valoran la grandeza de la gente que primero nos habitó.
En nuestro medio sin que sea este el propósito de dañar, se publican propuestas que van en contra de la memoria histórica de la etnia indígena.

Sería un homenaje al Cacique Enriquillo y más tarde a Sebastián Lemba, mantener de por vida el nombre de lengua taína a célebres lugares de nuestra geografía.
El anhelo del compilador TOMÁS ALBERTO OVIEDO CANÓ hoy por lo que se ha iniciado en Pueblo Viejo, Azua, cobra más valor por lo que dijo: Deseo que mis restos sean inhumados en Pueblo de Azua, para decirle desde cerca al Cacique Enriquillo que de su raza no quedó nada.
TOMADO Editorial Periódico Los Remedios de Azua

