Después de haber compartido muchos momentos difíciles, tanto en el Distrito Nacional como en Azua, con el erudito y ser humano de vida de naturaleza bondadosa William Mejía, fue cuando entonces encontré la respuesta de la interrogante de ?por qué Sinforoso Sención (Foró Sanción), eligió la comunidad San José de Ocoa? para vivir de manera placentera, hasta alcanzar el desarrollo humano de todos los miembros de su familia.

Allí se convirtió en patriarca de la dinastía de escritores ocoeños, amantes de las letras, como las del rango del filósofo Plutarco Sanción, Viriato Sanción y Verónica Sanción.
Foró Sanción, desde que se sintió perseguido y acorralado por el poder político local; hasta con la mascota de la casa salió de sorpresa por la ruta de Las Charcas, Cañada Cimarrona, Los Quemados, El Memiso (por el antiguo camino), La Isleta, El Corbanal, sección que luego el huracán David borró, El Pinar y la Toronja, con los instrumentos de ebanistería al hombro del taller que operaba en Azua, con destino a Ocoa, después que se convirtió en lapidaria la frase de corte satírico, juzgada de política que en un acto público pronunció: «el diputado alacrán»
Plutarco Sanción, quien tenía la condición de hijo biológico de don Foró y acumuló en vida las credenciales de maestro de filosofía durante décadas en la facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
El nieto Viriato Sanción, nombre en memoria de su amigo antitrullista y coterráneo azuano Viriato Alberto Fiallo Rodríguez, quien fue candidato por la presidencia de la República por el partido Unión Cívica Nacional y por otra parte haber ganado premio nacional de novela con su obra: Los que falsificaron la firma de Dios; también la otra nieta, escritora Verónica Sención, amante de la letras y su pueblo San José de Ocoa, quien además esta se ha destacado por años en el rol de Gestora Cultural.

