Durante la guerra de independencia los haitianos incendiaron tres veces a Azua. Ese acontecimiento fue el resultado del escenario bélico que se produjo en Azua. Por eso, aunque algunos historiadores considerados muy merecidamente como regionalistas, no lo destaquen, “En Azua fue donde nació la Patria” tal como ha expresado RAFAEL HIDALGO FERNÁNDEZ, quien no es historiador, pero sí un destacado municipalista, que patrióticamente ha importantizado su gobernanza municipal, construyendo obras que honran la memoria de los héroes azuanos cuasi anónimos en la población, y ausentes en los textos de historia.

El pleito de Monte La Guardia, sigue siendo el mejor ejemplo. Cuando el ejército invasor ya aminorado en este enfrentamiento cruzó el río Ocoa donde lo esperaba el general Pedro Santana en el poblado Las Carreras, ya no era gran cosa, sin embargo, los escritores “Santanistas” lograron magnificar esta batalla con el propósito de perjudicar la figura emblemática de Duvergé. Hago la salvedad de que, en ese tiempo, la comunidad Las Carreras pertenecía a la provincia de Azua.
Con poner de ejemplo a Ciriaco Ramírez y a Genaro Sención, es suficiente, éste último que demostró tanto coraje en combate, solo se recuerda de él, el dicho: “más guapo que Genarito” y la miseria que lo acompañó en su muerte física.
Sin tratar de alegar que todas las batallas de la región sur se dieron en Azua, porque su tamaño era tan extenso que incluía a Hincha; hasta que a Trujillo se le ocurrió con fines políticos, empezar de manera alegre a crear nuevas provincias reduciendo el tamaño de Azua. Por tal razón, perdió el nombre de provincia «madre» y con esa medida el derecho de propiedad de varias de sus batallas, así como el estatus de ciudad desarrollada.
Entre las batallas más importantes fueron la de Cambronal y Las Carreras. Ahora, los munícipes de esas nuevas provincias, históricamente con razón, celebran las fechas de esas gestas con orgullo. Lo importante ha sido que esa división territorial no ha creado ningún conflicto entre nativos de ciudades vecinas, claro, con la disposición del jefe nadie se atrevió a protestar. Sin embargo, cuando ese terror ya no existe, alguien más por fanatismo que por confusión, dice hoy que la batalla de EL MEMISO se dio en San José de Ocoa.
Pero es bueno significar que cuando Azua en el año 1938 perdió a San José, lloró como si una de sus hijas hubiera fallecido. A pesar de esa separación, la historia genealógica de la población de San José Ocoa, Azua la conserva como un tesoro.
Por último, la tropa dominicana con asiento en Azua por causa del pequeño número de combatientes tuvo que moverse a diferentes frentes de batallas de la provincia y abandonar por obligación la población urbana.
En uno de esos tres incendios de Azua, el ejército haitiano en desbandada hacia Haití se encontró con la heroína Filomena “La NEIBERA”, haciendo el papel de loca para no perder la vida.
Todo parece indicar que el coronel VICENTE NOBLE por un motivo desconocido la dejó en Azua. Es bueno que se conozca que el cañón que se exhibe en el parque 19 de marzo, resultó ser un hallazgo que, en los primeros años de la década del 50, yo presencié con mis ojos, recuerdo cuando lo encontraron en el momento que se hacía la Zapata de la casa que está en la calle Emilio Prud Homme con 19 de marzo, propiedad de don ABRAHAM MELO SÁNCHEZ cariñosamente NENÉ.
A la población de Azua, como tributo, debe llamársele: «CIUDAD ÍNDICE», tal como siempre aspiró antes de fallecer, el tribuno, poeta, y escritor de vuelo alto DANIEL EFRAÍN RAIMUNDO VARGAS.

