Un cementerio privado es un camposanto administrado por empresas particulares que ofrece servicios exequiales integrales.

Últimamente se ha comentado en toda la provincia de Azua, que no son pocos los residentes que poseen un patrimonio importante, que visto quizás a la ligera hayan sido el resultado de un monto de dinero, ocioso.
En la práctica es, que tanto el comerciante, en especial, o el otro tipo de emprendedor, urbano o rural, se manejan de igual parecido cuando se trata de inversión. Históricamente, el microempresario azuano era muy conservador al grado de que cuando abandonó el «ahorro del colchón» por el de comprar inmuebles, que lamentablemente la depreciación de estos superó a la plusvalía esperada o deseada.
Los llamados nuevos ricos siguieron el método conservador de los CICCONE, PELLETIER, RECIO, CAPANO y finalmente al estilo de NAPOLEÓN CONCEPCIÓN. Pero aplaudir que ninguno de ellos tuvo mancha de sustancias prohibidas.
Por suerte, ahora la Cámara de Comercio local tiene en su matrícula mayoría de comerciantes jóvenes capaces de construir un cementerio privado que sea rentable y eleve el nivel a ciudad próspera.
Así el ayuntamiento cabecero, no iría cargando tan pesado y mucho menos criticado, por el estado de profanacion hecha por una clase de vecinos indolentes.
Los banilejos, en el tiempo han demostrado que los cementerios son sagrados y que por tanto ellos no tienen por qué invertir en obras de esta naturaleza que ellos mantienen hermosas.
La costumbre de los pueblos sigue marcando la diferencia del progreso.

