Por Daniel Efrain Raimundo
“Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos”.

Felicito al licenciado Luis Naut por siempre recordarse de su promoción de casa de alto nivel. Recordar a los compañeros de esa dinámica educativa. Fue una hazaña de contadores y economistas que, en medio de la naciente democracia dominicana, luego de una tiranía de más de tres décadas, lograron construir en sus sueños sus ideales que luego se concretizaron en aportes diversos a la sociedad donde se desarrollaron. Mirar retrospectivamente atrás casi hace que esas figuras diamantinas se conviertan en estatua de sabiduría y recuerdos.
El licenciado Naut hace referencia a esa trayectoria generacional y si analizamos que el tiempo de duración de una generación notaremos que la genealogía nos da la versión científica más acepta, que nos dice que por lo general se entiende que una generación abarca un lapso de 25 años, así que cada vez que transcurre ese lapso, estamos frente a una nueva generación.
Desde aquel entonces hasta la fecha han trascurrido 58 años a lo largo de una cronometría grandiosa que marcan dos generaciones dentro del arco de la vida nacional. Al leer el relato del licenciado me recuerda su historia a las tortugas de galápagos. Esas tortugas gigantes terrestres tienen el caparazón en forma de silla de montar para mujer (de allí su nombre galápagos) y sólo se encuentran en las islas ecuatorianas «Galápagos»; pesan entre 200 y 270 kilogramos, miden más de un metro y pueden vivir más de cien años (se sabe de tortugas que han vivido 150 años).
En nuestro caso puede que esta generación de profesionales azuanos les gane en duración existencial a estas bellas tortugas ecuatorianas.
Tanto a los economistas como a los contadores deseo felicitarlos en su promoción que viene caminando con diademas de grandiosidad a lo largo de 58 años. Llegar a los 60 será un reto. Y estos recuerdos de promoción pueden convertirse en “Monumentos Vivos”.
«Monumentos vivos» como una propuesta consistiría en incitar a la población a que suba a sus redes sociales imágenes que muestren que los monumentos son parte intrínseca de nuestro día a día, que son espacios con vida y que, por tanto, deben ser conservados para que las generaciones futuras puedan también disfrutarlos.
Ahí está el lente de Ramon Minyety el paparazi de Azua que puede preparar una galería de arte fotográfico de ese “Monumento vivo” y que la ciudad de Azua que se ha convertido en el “Índice de la República” pueda aquilatar en su grandeza el paso sucinto de estos profesionales que salieron de Azua de una forma multiforme. “Cuanto más se acerca uno a los grandes hombres, más cuenta se da de que son hombres”, de esa forma los conglomerados sociales del porvenir notarán que la grandeza de los hombres se marca en sus obras y hechos y no en sus espejismos deslumbrantes.
Señor licenciado Naut y demás amigos de esa promoción, mis respetos y mis felicitaciones a estas alturas del juego. En esta oportunidad les doy un abrazo fraterno, porque ustedes han comprendido los que nos dejan las frases populares. “No temáis a la grandeza; algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande”.
Mismo hijo de Natividad.
Luis Naut David Raimundo Dalgi Esther Raymundo Vargas Selma Diaz Grantham Ramon Minyety Hegla Maday Morell Fiordaliza Concepcion Mayra Minaya Juana Diaz Virgilio López Azuán Otto Oscar Milanese Mirla María Pérez Alcibiades Vicente García Radhames Pinales Phoebe Samuels Jackson José Natanael Reyes Valentin Ivonne Varona Damaris Cueto Damaris Naar Iramna Araujo González Wadi Mansur.

