Por Linnette Fermín
El plan social de la Presidencia muestra dificultades para suministrar alimentos a la población más vulnerable.
Miles de personas aún no reciben ayuda del plan social, el mal necesario de las pequeñas fundas de comida hoy día termina siendo el crujir de dientes de miles de Dominicanos que hoy día no encuentran su sustento diario debido a la crisis mundial provocada por el coronavirus, el gobierno Dominicano pese a las medidas tomadas y donaciones aun no cuentan con una estructura sólida para llegar a los más necesitados, demostrando deficiencias casi tangibles para tocar la masa pobre.
Las medidas tomadas por el gobierno para contrarrestar esta dificultad ha sido el aumento del presupuesto asignado a la tarjeta de solidaridad, sin embargo, más del 25% de la población más vulnerable no posee tarjeta de solidaridad, observando un programa deficiente que solo llega a un porcentaje muy bajo de a población.
La crisis generada por Covid19, mejor conocido como el coronavirus ha presionado a todos los gobiernos del mundo, el de Republica Dominicana no ha sido la excepción, forzando a elaborar estrategias improvisadas con el plan social de la presidencia que mantiene en pobreza extrema a millones de dominicanos, lo cierto es que la tarjeta de solidaridad no penetra a todos los dominicanos más pobres (que es el objetivo), desde que fue introducido por el expresidente Leonel Fernández en su tercer mandato.
Pese a los esfuerzos realizados, parece ser que el plan social de la presidencia presenta serias deficiencias en crisis, sin embargo, excelente gestión para licitación sobrevaloradas como la de febrero con los 380 millones de pesos solicitados para compra de electrodomésticos.

