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“Covidianidad”, o vivir junto al coronavirus

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Melvin Matthews: El autor es periodista. Reside en Santo Domingo

(República Dominicana logró controlar la epidemia).

La verdad pura y simple es que todas las naciones, particularmente nuestra República Dominicana, debemos aprender a vivir la cotidianidad arriesgando la vida junto al coronavirus. No hay vacuna a la vista, al menos, en el lapso de 1 o 2 años, según expertos extranjeros, y en el ínterin la industria farmacéutica internacional compite por ver quien conquistará la billonaria presea comercial del antídoto preciso.

Desde que el 30 de enero pasado la OMS declarase la alerta internacional contra la propagación del Covid-19 dese China, el mundo quedó sometido a la “covidianidad”, término flamante este puesto en boga por alguien desconocido e inteligente para imaginarse el futuro estilo de vida del planeta.

Y como no existe vacunación, el país -en estado emergente desde el 19 de marzo- tampoco podía quedarse semiparalizado, o inerte; por tanto, el presidente Danilo Medina -alentado por las buenas estadísticas de salud, aconsejado por la OMS y la OPS y tras consultas a importantes sectores, dio el paso estratégico necesario de reabrir gradualmente la actividad económica en 4 etapas, sin la cual nunca se obtendrían los recursos para convivir junto al flagelo del siglo XXI, despejando concomitantemente el horizonte político hacia las elecciones del 5 de julio.

Dijo Alma Morales Salinas, titular regional de la Oficinas Panamericana de la Salud (OPS), que la República Dominicana ha logrado controlar la epidemia de manera que evitó la sobredemanda de los servicios de salud, pues la capacidad hospitalaria para pacientes del Covid-19 se mantiene en 70 por ciento, dándoles buena respuesta a pacientes ingresados en unidades de cuidados intensivos, medidas que redujeron la letalidad desde 5.0% hace dos meses, al 3.5% de la actualidad.

Ahora la oposición, que criticaba el periodo de emergencia, no sabe si llorar o aplaudir; solo se queja.