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La Agencia EFE tiene una oferta de empleo para un periodista… ¿Quién lo quiere?

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La Agencia EFE tiene una oferta de empleo para un periodista… ¿Quién lo quiere?

Por Robert Vargas

¿Cuántos  jóvenes y viejos  profesionales de la comunicación están realmente capacitados para ejercer el periodismo bajo las condiciones actuales? ¿Reciben o han recibido ellos la formación correcta en las escuelas de Comunicación Social? ¿Están los programas de estas ajustados a la realidad del Siglo XXI?

He decidido escribir esta nota tras leer una oferta de empleo temporal que ha divulgado la oficina de Santo Domingo de la Agencia Española de Noticias EFE, en el portal Tu Empleo RD ,  donde precisa las condiciones que requiere de cualquiera que pudiera aspirar a ocupar la vacante.

Textualmente, el anuncio dice lo siguiente:

Agencia de noticias Efe busca periodista para hacer una sustitución por una baja de maternidad en su oficina de Santo Domingo, con posibilidad de convertir la plaza en fija. El candidato/a debe tener una redacción excelente y capacidad de trabajar rápido, bajo presión. Es esencial un buen conocimiento de la actualidad política y económica de la República Dominicana y de la región. Se valorarán las habilidades multimedia, en especial capacidad para grabar y editar vídeo. El periodista se encargará de elaborar noticias y reportajes multimedia de interés global. El conocimiento de idiomas extranjeros es deseable. Interesados, enviar el CV a mperezb@efe.com

Veamos algunos detalles de esta oferta.

Lo primero es que la Agencia de noticias EFE establece de manera clara y precisa es que “busca periodista”. No solicita uno de esos “comunicadores” que ahora abundan y carecen hasta de la mínima idea de lo que es ser periodista de verdad, aunque son propietarios de “periódicos digitales” fundamentados en copiar y pegar las creaciones de otros.

De hecho, muchos de los periodistas que trabajan en medios de comunicación, lamentablemente, padecen de terribles carencias conceptuales inherentes a su profesión, pero hacen alarde de que conocen su trabajo y la gente se toma esas poses como si de verdad fueran los profesionales del periodismo que de ellos se espera.

Recuerdo que hace ya casi dos décadas, en esa misma agencia de prensa se presentó una vacante y, entre varios de los aspirantes a ocupar el puesto, llegó un famoso y muy reputado periodista quien, además, durante varios años fue corresponsal en Santo Domingo de una agencia de prensa extranjera y es autor de varios libros.

Él llegó con aires de ser muy capaz y todos en la redacción creyeron que lo era, incluso lo creyó el Delegado de la Agencia EFE (lo más parecido a Dios en cualquier oficina local de EFE).

Al solicitante de la vacante, que todavía en la actualidad es profesor de periodismo en cierta escuela, se le sometió a una simple prueba: le entregaron una nota de prensa para que la trabajara con el concepto de agencia internacional.

Aquel pobre hombre daba pena. Dio vueltas y vueltas. Al final hizo una nota chapucera que dejaba mucho que desear de su condición de redactor y de corresponsal de prensa extranjera, como lo había sido. Todos sufrimos “vergüenza ajena”.

Cuando se marchó dejó entrever que “de todas maneras” el puesto “no le interesaba”.

Lo que quedó allí demostrado es que él carecía de las competencias para ocupar el puesto y, además, no tenía las condiciones para aprender, algo clave en esta profesión. Cada día se aprende algo, si es que se quiere aprender.

Muy distinto ocurrió con aquella chiquilla vivaz, atrevida y dispuesta a aprender que llegó poco después a ocupar un puesto de becaria.

Esta “muchachita”, a quien le encantan las canciones de Juan Gabriel, parecía una esponja absorbiendo conocimientos. Era atrevida y, en algún momento, fue necesario “pararla en seco” para evitar que su “atrevimiento” implicara a la agencia EFE en un escándalo por un posible error al despachar una información sin la rigurosa revisión del responsable del turno.

En ese momento, ella no entendió la reprimenda y recuerdo que todos en la oficina  la vieron llorar frente a una computadora. Una buena parte del personal interpretó que el autor de la reprimenda fue “muy duro” con ella y que podía perdonarle el “pequeño error” que ella había cometido.

Pero la chiquilla sacó fuerzas de abajo, entendió la reprimenda y se superó a ella misma. Meses más tarde, estaba de camino hacia Madrid para recibir entrenamiento especial en el área económica.

Cuando regresó, era otra persona. En poco tiempo estaba sentada en un puesto ejecutivo en un reconocido canal de noticias de República Dominicana y, algún tiempo más tarde, era contratada por un periódico matutino para ser nada más y nada menos que como su Editora de Economía.

Desde hace varios años ella es Ejecutiva de Comunicación en una empresa de energía multinacional con incidencia estratégica en este país caribeño.

Hace varios años, aquel tipo “duro” que le dio la reprimenda se encontró con esa joven en una actividad social y ella se le colgó al cuello llena de entusiasmo.

Su papá estaba próximo y ella, emocionada, le dijo a este (a su padre):

-“¿Te presento a mi papá!”, lo que dejó perplejo al padre biológico de la “chiquilla”, periodista de verdad. Luego, llegaron las explicaciones para que el padre biológico entendiera lo de “te presento a mi Papá“, a quien conoció en la Agencia EFE.

Regresemos a la oferta de empleo.

En esta se establece que el “candidato/a debe tener una redacción excelente y capacidad de trabajar rápido, bajo presión”. Esto es indispensable en una redacción de internacional, cuando los datos para las noticias fluyen, en ocasiones a cuentagotas o a borbotones, y es necesario reaccionar con rapidez para “armar la historia” sin incurrir en falsas noticias, errores, ni plagios y, mucho  menos en la elaboración defectuosas de las informaciones.

¿Están realmente preparados la mayoría de los periodistas actuales para trabajar rápido, bajo presión con excelente redacción?

Me permito dudarlo. Y razones tengo.

Hace algún tiempo estaba yo junto a varios periodistas “famosos” (varones y hembras) de importantes servicios informativos de la televisión dominicana.

Recuerdo que una joven, bella, elegante y voluptuosa periodista le dijo a otra:

-“¿Por dónde la vas a tomar? Cuando la escribas (la noticia) me la pasas por Whatsaap”.

Aquello daba vergüenza.

Para entender “mi vergüenza”, respecto de ese episodio bochornoso, me permito explicarle el significado de la expresión anterior.

Ella le estaba preguntado a su colega de otro medio-competencia cuál sería el enfoque que le daría al hecho noticioso en cuestión al momento de redactar la noticia.

Los periodistas de verdad nunca le hacen esa pregunta a su colega. Al contrario, con el conjunto de informaciones que tienen en su cabeza o a las que puedan acceder en las bases de datos, elaboran sus respectivas noticias con enfoques que estarán determinados por su dominio del tema y sus criterios profesionales, políticos, filosóficos o ideológicos, aunque pretende ser lo más neutral posible.

Los periodistas de verdad no delegan la elaboración de sus noticias a otros.

En este ejemplo que les comento hay un detalle aberrante: “Cuando la escribas (la noticia) me la pasas por Whatsaap”.

Esto revela porqué en muchos informativos de la televisión y periódicos impresos o en la web dicen todos exactamente lo mismo.

Basta con que una persona lea o vea una noticia en uno cualquiera de los medios para saber lo que dirán los demás.

Esos “periodistas” poseen un “código no escrito” que les prohíbe “dar palos”, por lo que todos deben decir lo mismo.

Grave es también que muchos de estos “periodistas”  carecen hasta de la formación necesaria para escribir sus propias noticias y, por tanto, se copian entre ellos, o le dejan el trabajo pesado a “los viejos” que están en las redacciones corrigiéndoles todos sus errores desde gramaticales hasta conceptuales.

Nunca olvido que en ese día le expliqué a un joven periodista que no le dijera a nadie cuál sería su enfoque y que escribiera según sus criterios profesionales y particulares para que hiciera una noticia diferente.

La “joven, bella, elegante y voluptuosa periodista” se burló de mí y me recriminó que “Usted es un periodista del siglo pasado. Ustedes los viejos no entienden el periodismo de ahora”.

Es más que claro que esa muchacha, ni otros que tengan el mismo concepto que ella, carecen de las condiciones para optar por el puesto que oferta la Agencia EFE.

También  explicaría que el tiempo que ella podría durar en el puesto que ocupaba, eventualmente, estaría relacionado en una proporción inversamente proporcional al tiempo que le dure la belleza y la voluptuosidad.

Seguimos con la oferta de empleo de EFE.

Uno de los requisitos que plantea es que  “Es esencial un buen conocimiento de la actualidad política y económica de la República Dominicana y de la región”.

A pesar de que los dominicanos desayunamos, almorzamos y cenamos con política, eso no significa que, necesariamente, todos seamos poseedores de  un buen conocimiento de la actualidad política y económica de la República Dominicana y de la región“.

Al contrario, en el caso de los periodistas jóvenes, la mayoría se resiste a mirar hacia atrás para conocer en detalle la vida política dominicana durante el último siglo. Desconocen, y presumen de ello, de su desconocimiento de las causas y consecuencia de la primera invasión militar estadounidense a República Dominicana. No tienen idea del surgimiento de los partidos políticos y su protagonismo en las causas sociales.

Su conocimiento de la política en la segunda mitad del Siglo XX se limita a decir que “el gobierno de los 12 años…” sin entender realmente lo sucedido antes y después de esto. Tampoco les interesa tener conocimientos de geopolítica y las relaciones entre República Dominicana y los demás países o gobiernos de la región del Caribe y más allá.

Es más, ni siquiera entienden los motivos que llevaron a República Dominicana a romper relaciones con Taiwán para abrazar a la República Popular China.

Y, de la política local, tienen una visión estrictamente farandulera.

Es imposible entender el presente si se desconoce el pasado. Eso es elemental.

Claro, cuando se trata del tema económico la situación es peor aún porque a muchos ni siquiera les interesa conocer cómo se establecen las relaciones de producción, cómo surgieron ciertas fortunas tras el asesinato del dictador Rafael Leónidas Trujillo, y como los sectores económicos influyen de manera determinante en el diseño de políticas estatales.

Así las cosas, apenas un puñado muy pequeño reuniría condiciones para optar con posibilidades de éxitos por el puesto de la Agencia EFE.

Otro detalle.

EFE explica a los posibles aspirantes al puesto que “Se valorarán las habilidades multimedia, en especial capacidad para grabar y editar vídeo. El periodista se encargará de elaborar noticias y reportajes multimedia de interés global”.

Aunque resulte algo increíble, son pocos los periodistas “viejos y nuevos” que se han preocupado por dotarse de capacidades y habilidades multimedia. Como mucho, son capaces de grabar algún vídeo con sus teléfonos inteligentes y transmitirlos en FaceBook Live, Youtube, Instagram u otras redes sociales.

La mayoría desconoce, y lo que es peor, no les interesa saber hacer un enfoque selectivo, una iluminación selectiva, una enmarcación ni una composición, ni adoptar un punto de vista acorde con el mensaje que quiera transmitir, sea este icónico o cifrado, entre otras variables.

Tampoco tienen la mínima idea de cómo manejar el sonido ni si hacer una grabación en tal o cual formato, ni la ventaja que tiene uno sobre el otro.

Cuando vamos a la edición del vídeo o del audio ahí es que la situación se pone difícil.

¿Qué uso para esto? Premiere, Camtasia, Filmora, Pinnacle, el “viejo” Audition o el moderno Adobe Soundbooth… y un largo etcétera.

¿Cuáles son las prestaciones que debe tener el equipo informático para hacer las ediciones?

¿En cuál formato lo vamos a hacer dependiendo si es para la web, para la TV o para la radio?

Lo del “deseable” dominio de más de un idioma es bastante entendible. Es seguro que a una agencia como EFE en Santo Domingo les interese que sus periodistas dominen el inglés, el francés, el creole, y …el mandarín.

Tras ver lo arriba escrito, nos preguntamos, ¿Cuántos periodistas está en condiciones de satisfacer esos requerimientos?

Creemos que son muy pocos.

Lo malo de todo esto es que, aunque reúnan todas esas condiciones y demuestren ser capaces hasta más no poder, dudo mucho que esa agencia les pague un salario decente acorde con las exigencias de capacidades, tiempo semanal dedicado a trabajar y a las repercusiones en la salud por el “trabajo bajo presión”.

Además, luego de trabajar durante décadas en esa u otra agencia, el periodista, cuando llegue al momento del retiro, verá que se va sin nada en las manos y se preguntará ¿Para esto es que yo he trabajado durante tantos años?

En fin de cuenta, no hay que olvidar que los españoles son explotadores, tanto, que aniquilaron una raza entera en pocos años.

Entonces, ¿Qué hacer?

Lo dejo a su libre albedrío.

¡Ah! Me olvidé decirles que en la Agencia EFE no es aconsejable escribir tan extenso como yo lo he hecho, y tampoco se puede redactar noticias que afecten a los españoles, después de todo, es una agencia de prensa estatal. Pero, si Usted llegó en su lectura hasta aquí, es porque le interesó el artículo. Además,  no está escrito para que lo lea todo el mundo, sino solamente las personas interesadas en el tema y usted es una de ellas.

FUENTE: ciudadoriental.com