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Locutor inmóvil de sus piernas por enfermedad clama por ayuda

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Locutor inmóvil de sus piernas por enfermedad clama por ayuda

Por Juan Nina Pilar

San Antonio de Guerra:- Postrado en su lecho, su cabeza recostada en la pared de hojuelatas de su casucha, como buscando soportar el fuerte dolor causado por los gusanos que carcomen su piel, se encuentra Rafael Antonio Castillo de 64 años en la comunidad La Piedra de este municipio de Guerra, provincia Santo Domingo.

El hedor que emerge de sus pies y la insalubridad son quienes les dan la bienvenida a quien llega al lugar.  La inmovilidad de sus piernas por las llagas es el mal que consumen lentamente a Rafael.

Con mira perdida, pero esperanzadora se plasma en su rostro mojada por las lágrimas, un suspiro de dolor, los rayos de luz que penetran por los agujeros del zinc posándose en su cama, son su única compañía.

Aquí acompañado solo por su dolor y la soledad, vive Antonio aferrado a una esperanza que siempre espera

Rafael Antonio con voz llorosa narró que fue un locutor de radio para varias emisoras, trabajó con muchos comunicadores que están actualmente en los medios, pero su historia fue interrumpido por un nudo en la garganta que le impidió su narración, pero deja salir un suspiro de dolor profundo con lágrimas “al parecer, testigo del sufrimiento de su historia que lo agobia”.

Pero al llegar sus lágrimas a los labios, esa sal que brota de su cuerpo consumido por el dolor, les da un poco de fuerza y continúa su narración, en la que se queja amargamente además, del abandonado de sus familiares cuando le diagnosticado con disípela hace 3 años, desde entonces ha sido su calvario más amargo; añadió que tiene 4 hijos y clama que tengan misericordia y que vengan en su ayuda.

Un colchón amarillento, una pequeña mesa hecha de recorte de zinc, postes de refrescos, y un cable eléctrico amarrado al hiero de la cama son los únicos testigos de lo que ocurre día y noche en este pequeño espacio. El mal de Antonio se empeora más cuando su vientre pide de comer; vive de la caridad de los vecinos y la mano amiga de la Fundación Cultural Guanín.

Vecinos añaden que, sólo la Fundación Guanín es quien le asiste con medicamentos, alimentos y limpieza. Se recuerda que, esta institución sin fines de lucro es la única entidad que sale en ayuda de esa comunidad dando asistencia a 1300 familias.

Su abrigo en la noche es un pequeño mosquitero, acompañado de deterioradas ropas; aun así, Antonio no pierde la esperanza que un día desaparezca el dolor que lo agobia y que sus familiares vayan en su auxilio.

Si usted desea ayudar puede llamar al teléfono: 829-875-4599.