Inicio Opinión La crítica periodística

La crítica periodística

1345
0
Compartir
EL AUTOR es periodista, magíster en Derecho y Relaciones Internacionales. Reside en Santo Domingo.

El ejercicio respetuoso de la  comunicación en cualquier parte del mundo es un indicativo del nivel educativo y profesional de los actores que intervienen en esa noble tarea.

Pero igualmente la crítica periodística equilibrada al sistema social, económico y político es fundamental para el avance de un pueblo y la construcción de ciudadanía.

Todos debemos de entender que la  democracia vive de la crítica. De la investigación bien fundada para controlar el poder y hacer que el mismo sea una representación genuina de la mayoría del pueblo o el colectivo social que fuera.

La crítica es  libre flujo de las ideas y de la capacidad de controvertirlas públicamente para generar opinión en procura del respaldo popular. Sin crítica no es posible revocar los mandatos al término de un período fijo de gobierno.

Sin ella, no es posible que el pueblo vuelva por sus fueros y cambie la representación política por una que interprete mejor sus deseos, convicciones e intereses. Por eso resulta tan peligroso y contraproducente para la democracia que la crítica se estigmatice de “radicalismo de izquierda o de derecha”.

Esto lo traigo al debate a propósito de  algunas posiciones de comunicadores y periodistas  dominicanos  que en los últimos tiempos se han dado a la tarea no solo de insultar y descalificar a sus pares,  sino que también irrespetan  de manera desconsiderada a la figura presidencial, empresarios y políticos.

Estamos de acuerdo  que a los gobiernos malos, intolerantes, holgazanes, indelicados, desconocedores de sus deberes y responsabilidades hay que serle críticos desde el ejercicio del periodismo, pero de ahí a proferir frases injuriosas y rastreras en contra del jefe de Estado, es más que una canallada.

Como de igual manera es una barbaridad escuchar a connotadas figuras del periodismo hacer lo propio en contra de figuras del mundo empresarial y social sin ningún tipo de fundamento. Eso es penoso. La crítica periodística hay que elevarla, rescatarla del fango en que la han sumergido un grupo de periodistas  que se creen dueños absolutos de la verdad, la dignidad y el ejercicio decente de la comunicación social. Eso es urgente.

quezada.alberto218@gmail.com